lunes, 31 de agosto de 2009

un poquito de la historia de nuestra fundación


Así empezó todo (1976-79) Primera parte
En 1976, el ciudadano suizo Jakobo Huber llegó al Ecuador para trabajar como voluntario social; se integró al equipo de Bertharm que apoyaba a personas privadas de su libertad, y colaboró entregando leche en polvo y ropa en los hospitales estatales y en los lugares donde se requerían estos productos.

El contacto que Jakobo mantenía con organizaciones de ayuda social le permitió conocer no sólo la situación de niñas y niños abandonados y desnutridos que dormían en la calle, sino también la realidad socioeconómica de las y los inmigrantes indígenas y las dificultades de estas familias en sus labores diarias.

Jakobo, preocupado por la realidad de los vendedores ambulantes concentrados en los alrededores de San Roque y la calle 24 de Mayo, se contactó con el profesor José Robayo de la Escuela de Trabajo Social de la Universidad Central y le propuso realizar una investigación sobre la situación socioeconómica de las personas del sector.

La investigación
La investigación fue realizada por dos estudiantes de la Escuela de Trabajo Social, Lupe Peña y Martha Vargas, quienes entrevistaron a 51 personas del sector. El análisis de los resultados fueron los siguientes: las y los vendedores obtenían diariamente ingresos menores a 50 sucres, mientras el salario básico era de 1200 sucres; la edad promedio de los padres era de 40 años y la de las madres entre 20 y 30 años; la mayoría eran familias organizadas y tenía hijos e hijas en edad preescolar; el 16% vivía en el barrio de El Placer mientras que el 10 %, en el sector de Toctiuco y en barrios cercanos al Mercado de San Roque.

La investigación también arrojó los datos siguientes: la mayoría de las familias llevaba a sus hijos e hijas a sus lugares de trabajo donde ellos afrontaban situaciones difíciles: el sol de medio día, las lluvias inesperadas, el transito vehicular, los peligros de la calle y la falta de cuidado de sus padres por atender sus trabajos. Algunas familias encargaban a sus niños y niñas en casa de vecinos o familiares, otras los dejaban encerrados en un cuarto, o quedaban expuestos en la calle, carentes de las mínimas condiciones sanitarias y de la atención básica para vivir.

Al concluir la investigación, se consideró oportuno crear una guardería para acoger a los niños durante el día, así los padres y madres no se preocuparían por la alimentación, el cuidado y la salud de sus hijos e hijas mientras realizaran sus labores diarias en los alrededores.

Jakobo y su compañera Ana María se contactaron con Edmond Kaiser, fundador de Tierra de Hombres Lausana, Suiza, quien estaba visitando Ecuador; le expresaron su preocupación por la situación en que vivían las familias de los alrededores de los mercados y su propuesta de crear una guardería. Este proyecto fue presentado a Tierra de Hombres Lausana en junio de 1976; un mes después, se recibió una carta que aprobaba la creación de la guardería.

Jakobo se contactó con el Comité Barrial Cinco de Marzo y con “Caritas” institución que trabajaban con niños y niñas y que financió la alimentación de los menores hasta 1981. Los materiales necesarios para la guardería como mesas, bancas, repisas, juguetes, etc., fueron adquiridos con el financiamiento de Tierra de Hombres Lausana.

Tomado del borrador del libro "Crecer Con Respeto"

Un Juego Peligroso



En 1990 la fundación, me encargó realizar una investigación de la problemática de los niños de y en la calle en la Cuidad de Quito y en especial en Toctiuco para ver la posibilidad de realizar un trabajo con estos niños, niñas y jóvenes.

Por este motivo, yo tenia que recorrer el barrio y buscar niños que estén en la calle, conversar con ellos para poder saber cual era su situación familiar y sus problemas familiares, un día lunes en la mañana llegue a la cancha de fútbol del barrio de Toctiuco, era un sitio polvoriento y solitario, donde encontré un grupo grande de niños y jóvenes que allí estaban. Ellos al principio estuvieron muy sorprendido por mi presencia, muchas dudas vi en sus caras, también agresividad y temor, les explique que yo era de la Fundación y que quería ver a niños y jóvenes que jugaran bien fútbol para hacer un equipo, en sus ojos vi mucha inseguridad pero mas pudo el imán de un balón y de la promesa de que el que ganara recibiría una cola y un pan para ellos acepten jugar conmigo.

El juego dio inició, el ambiente era muy agradable, ellos hacían su mejor esfuerzo, pero poco a poco el juego se fue convirtiendo cada vez más rudo y violento, en un momento un niño de aproximadamente 12 años le puso el pie muy fuerte a otro de unos 13 años, el cayo y se lastimo la rodilla y comenzó a sangrar, no era una herida profunda pero el chico estaba muy enojado por la falta que le habían hecho, de pronto una sensación horrible me rodeo todo mi cuerpo, cuando este niño saco un cuchillo y amenazó al otro con cortarle, tuve que rápidamente acercarme y ponerme entre los dos, les pedí que se tranquilizaran, que yo pagaría las colas, el pan y que yo curaría las heridas al niño, esto les tranquilizó a los dos y a los demás, la violencia en sus caras y ojos era evidentes, sus rostros llenos de odio fruto del maltrato y el abandono de sus familiares.
Me sentí muy triste, confundido y un poco temeroso de lo que les podía pasar a los niños en este ambiente de violencia e inseguridad en la calle, luego pudimos conversar y me contaron lo que hacían, sus sueños, sus temores y esperanzas.

Este me enseño que la problemática de los niños en la calle era y es muy grave, que la fundación debería con su propuesta educativa buscar apoyar a estos niños y jóvenes, sentir en carne propia tanto odio y malestar, sentir el riego en que ellos están permanentemente en la calle, darse cuenta que el maltrato que reciben los niños y jóvenes en su casa es muy profundo que marca en su vidas de dolor y amargura.

Esto también me hizo reflexionar en la parte personal, ratificando en mi la decisión trabajar por estos niños y jóvenes, ese año iniciamos el trabajo en el Refugio luego de terminada la investigación y estuve durante 6 años trabajando con estos niños en la calle y en el Refugio hasta que fui nombrado director de la Fundación. Desde ese año la fundación se a puesto como línea de trabajo los niños de la calle y la lucha contra el maltrato y el abandono de los niños en la calle.

G. Ordoñez

miércoles, 19 de agosto de 2009

10 NUEVOS DERECHOS DE LOS NIÑOS

1. A inventar duendes y a tener amigos del tamaño de la ternura del ancho de nuestro abrazo.
2. A equivocarnos tantas veces como sea necesario; a inventar nuestras propias formas de aprender y algún lunes ponernos los zapatos al revés.
3. A elevar cometas y fantasías más arriba de las nubes, sin que nos llamen despistados
4. A tener la barriga llena para la sopa, pero disponible para una paleta de limón.
5. A creer en el ángel de la guarda, en el hada madrina, o en nuestro oso motoso.
6. A no estar de acuerdo con los maestros y decirlo sin que nos quiten el recreo.
7. A pasarnos a la cama de mamá cuando tenemos pesadillas.
8. A demorarnos mientras pensamos qué decir.
9. A mirar por la ventana de la escuela cuando las montañas estén más lindas que la clase.
10. A tener al menos una abuela, así sea inventada, con quien hablar de sapos y unicornios, pero no estar obligado a darle besos a la tía Anastasia.

el ejemplo

jueves, 13 de agosto de 2009

Objetivo del Proyecto


En diciembre del 2011, en los sectores seleccionados de la provincia de Santo Domingo de los Tsáchilas como en la parroquia la Concordia perteneciente a la provincia de Esmeraldas, 4600 niños/as menores de 0 à 17 años y 900 mujeres embarazadas y/o lactantes han mejorado su salud. Los niños/as y jóvenes son protegidos por sus familias y/o comunidad. Los asentamientos seleccionados cuentan con una organización comunitaria fuerte que les permite defender sus derechos y presentan proyectos a diferentes entidades públicas o privadas.

Este objetivo se sustenta en tres ejes:
No colocaria los resultados finales los tenemos abajo. Pero un resumo de lo que será hecho en el eje durante los 3 años (3 líneas).

Eje 1: Función de prevención en salud:
El resultado final de este eje es que en el 2011:
Al final de los tres años en el componente de salud materna e infantil, el 70% (1.486) niños y niñas menores de cinco años, además el 70% (223) mujeres embarazadas son controlados pre y postparto adecuadamente en la unidad de salud más cercana a la área de trabajo del proyecto, lo que mejora su salud.*
Además 22 % (389) familias tienen acceso al agua, saneamiento y higiene

Eje 2: Función de promoción del buen trato:
Al final del 2011 de los 4.172 niños, niñas y adolescentes (nna) de 0-17 años en riesgo de maltrato, 95% (4.537) están con identidad, 40% (1.910) de casos son protegidos en sus derechos*, 34% (1.624) se ha logrado fortalecer los vínculos familiares.
1.418 Niños 0-17 víctimas de violencia tienen su vinculo familiar fortalecido

Eje 3: Función de desarrollo social:
Al final del 2011 de las 16 comunidades incluidas en el proyecto, 70% es decir 11 son organizadas y socialmente integradas, el 80% (13) de la comunidades tienen un diagnóstico de sus necesidades, 70% (11) con personería jurídica y 60% (10) son articuladas a la red institucional de apoyo del estado, municipio y otras organizaciones.

Laura Flores 1, Valle del Toachi, El Ébano, Virgen del Cisne, La Isla, 3 comunidades de la Concordia, 6 comunidades de Julio Moreno.
Se entiende como “mejorar la salud”: Contar con niños, niñas, jóvenes, mujeres embarazadas y familias controladas y atendidas adecuadamente en los servicios de salud, con acceso al Agua, saneamiento y higiene, que reconocen sus derechos al buen trato y tienen espacios con menos violencia intrafamiliar y maltrato infantil, lo que mejora sus vínculos familiares y sociales.

hablando de guaguas y sueños


¿Porqué en St. Domingo?

Para conocer la situación de los cantones con mayor pobreza y marginalidad en el Ecuador, se realizó, durante el año 2005 una investigación[1]. Los resultados de esta investigación mostraran la pertinencia en realizar un proyecto de Salud Materno Infantil, Protección y desarrollo comunitario en la zona de Santo Domingo, en el norte del país, donde existen condiciones realmente críticas de pobreza y marginalización con asentamientos humanos que carecen de todos los servicios de salud, educación e infraestructura básica, convirtiéndolos en una zona de alto riesgo para la vida de los niños, niñas, madres y jóvenes de estas poblaciones. Hablar de los refugiados de Colombia, de la violencia

En el periodo, 2006- 2008 se realiza la primera fase del proyecto en asentamientos particularmente afectados con una población vulnerable que carecían de intervención tanto por parte del Estado como por parte de organización privadas. con el objetivo que al final de este periodo, en los asentamientos seleccionados el 80% de los niños y niñas menores de 5 años y las mujeres embarazadas y lactantes tienen un estado de salud adecuado. El 75% de niñas, niños son protegidos por sus familias y la comunidad. Los asentamientos seleccionados cuentan con una organización comunitaria fuerte que les permite defender sus derechos.
Al final del periodo y luego de una evaluación y análisis al interior del equipo de la fundación, y con el aval de Tdh, se considero la necesidad de prolongar con las correcciones necesarias la ejecución de una segunda fase del proyecto, ampliando la cobertura a los sectores de la Concordia y Julio Moreno
[1] Estudio realizado por Niñez y Vida y sus técnicos para la investigación de las nuevas zonas de trabajo para el proyecto de Salud materno infantil. Julio, Septiembre 2005.

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